Tras unas pajas cubanas, la gordita disfruta de un mulato

No suele ser su prototipo de mujer ideal, pero cuando este mulato vio las curvas de esta rubia gordita, terminó empalmado perdido. Fue entonces cuando la chica usó sus ubres como arma de seducción, haciéndole unas pajas cubanas a su inmenso rabo. El negro se lo pasó en grande con la experiencia y como agradecimiento, penetró su coño junto a la piscina y la llevó al orgasmo varias veces, en un polvazo interracial al aire libre.

Gordas

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